miércoles, 12 de mayo de 2010

Deja una marca

Como un huracán que arrastra con lo que encuentra a su paso, así lo hacen cada una de las palabras y frases de Tatuajes de Viento, como el más picado de los mares que no se contiene en arrastrar a lo más profundo de sus aguas a cada víctima; así lo hace cada línea de éste texto, pero esta vez sumergiendo a cada lector en un estado profundo de suspenso e imaginación.

Un texto que sin ninguna dificultad logra su cometido, dejar una huella o marca imborrable en la mente de quien lo lee, haciendo tal vez uso de las palabras de su título, pues sin proponérselo o proponiéndoselo, logra tatuar en los que están al otro lado de la tinta esa sensaciones o emociones de no querer borrarse lo que han leído, de querer conservar en su recuerdo lo que han podido imaginar y experimentar mientras leían.

Tatuajes de Viento logra unir de una manera tan particular diversos temas como, la muerte, la inocencia, el actuar, entre otros; que se convierten de total agrado para los lectores, haciendo ver dichos temas desde diversos ángulos, sacando de cada uno lo positivo, aunque para muchos la muerte no sea algo bueno. En este aspecto, las personas no han sido conscientes de que la muerte es algo tan conocido por todos, pero a la vez tan desconocido y que todos sabemos que no es si queremos, sabemos que es una total obligación. Es por esto, que si aprendiéramos hablar de este tema, asumirlo y entenderlo se volvería más fácil para nuestras vidas ya que, aprenderíamos a vivir completamente. Si desde nuestra infancia nos enseñaran a asumir esta realidad y comprender el hecho de la muerte, sería más sencillo y menos doloroso, pero como desde siempre no lo ha posicionado en nuestras vidas como lo peor de nuestra existencia, por eso, nos hacen mitos y nos crean fantasías. Es así, como este hecho se convierte difícil de entender al paso de nuestros años; un ejemplo claro lo vemos en el texto

“…la anciana trata de explicar, de qué se trata la muerte.

Una mano ajada, imprecisa, se despega de la camándula y, escapándose de la oscuridad de un chal de lana, señala ese azul donde se saludan varias cometas.

-Ella no puede salir porque está en el cielo.

-Entonces qué hacemos aquí.

Vámonos para el cielo”.

Por otro lado, en el caso de la historia Infancia en su parte Uno, cuenta como un niño a pesar de su inocencia tiene en su cabeza una inmensa curiosidad e inteligencia, como para indagarle aquel joven el hecho de que si todo lo que hacía el muñeco se lo ponía a hacer a él, porque no ponía también a que el muñeco respirara. Con esto se muestra de una u otra forma que los niños son audaces, que por más pequeños que estén son inteligentes y que pueden llegar a lanzar interrogantes que para los adultos son muy difíciles de responder.

Es así, como Tatuajes de Viento hace recapacitar sobre ciertos temas y pone a pensar sobre la importancia de cada uno de ellos, sin quitarle peso a ninguno y por el contrario mostrando los temas más comunes, los más olvidados y a los que siempre hay que tratar, ya que son los que se viven y se enfrentan a diario por personas como tú o como yo.

Otro minicuento


Rareza

Cuando subía las escaleras, noté que todos me miraban como monja embarazada.

miércoles, 28 de abril de 2010

Un poco más sobre Hugo Mujica

Guillermo Velásquez


Nació en San Vicente de Chucurí, Santander, 1954. Licenciado en Linguística y Literatura y especialista en Literatura y Semiótica. Poeta, cuentista y narrador de minificciones y de literatura infantil. Sus obras ha obtenido varios premios nacionales.



Minicuento

Condena del Durmiente

Sobre un hombre desnudo que duerme plácidamente pende una soga con un intrincado amarradijo. Si el durmiente no logra soñar la clave para desatar el nudo, al despertar, será ahorcado.




Frase

“La expresividad humana rompe desde dentro, rompe expresándose irrumpe y rompe como un parto”

Hugo Mujica

Todos los seres humanos tenemos formas diferentes de ver el mundo, de sentir y por supuesto de expresarnos. Todo esto se va fundamentando y definiendo al paso de que vamos creciendo.

Nuestra expresividad se hace o se dice según nuestros sentimientos y nuestras prioridades, las cuales vienen de nuestro interior. Al estar ahí se sienten y es necesario liberarlas, expresarlas, para así manifestar ese sentir.

Pero en ocasiones ¿qué prudencial puede ser expresarlas? Si se pueden convertir perjudiciales tanto para el que la expresa como para el que las siente, así como el autor Hugo Mujica lo compara con un parto, el cual es doloroso.

En ocasiones somos personas que callamos por mentir o en alguno casos para no herir, pero cuando no podemos mas tenemos que hablar, expresarnos, decir lo que sentimos, pensamos o creemos, estallando en un mar de palabras y miles de gestos que pueden ser tan dolorosas para algunos y tan refrescantes para otros. Esas mismas que pueden ser punzantes como el más afilado de los puñales, que hieren y desangran corazones o pueden ser tan simples, pasivas y frías como un tronco de hielo, ese que muchos tienen a cambio de corazón.

Es por esto, que nuestra expresividad tiene tanta fuerza que en ocasiones cuando se manifiesta puede ser tan violenta que puede causar daños tanto emocionales, psicológicos o personales.

Imagen tomada de:http://sentirmebien.com/wp/wp-content/uploads/2009/08/enojada.gif

sábado, 24 de abril de 2010

Juan Vicente Piqueras


Nació el 17 de diciembre de 1960 en Los Duques de Requena (Valencia). Estudió Filología Hispánica en la Universidad de Valencia. Vive en Roma. Ha trabajado como locutor de radio, actor y guionista de teatro, doblador y subtitulador de cine, traductor y profesor de español para extranjeros.

Uno de sus poemas:



Adverbio de lugar

Aquí es donde estoy yo esté donde esté

yo siempre estoy aquí donde me ves.

esta casa, esta cara, estas cosas

cansan, porque aquí cansa

aquí hace sed de irse, sed de allí

pero allí es el lugar donde jamás podré estar,

donde yo soy imposible vaya adonde vaya,

allá donde yo llegue será aquí

y estaré ya esperándome a mí mismo

con un ramo de rosas iguales en la mano.

ahí es tu aquí

ahí parece un grito porque es donde te duele

yo quiero estar ahí, donde estás tú,

tú aquí o, mejor, los dos allí, remotos, juntos

porque lo vivo es lo junto

ahí hay el amor que no hay aquí

estas cosas tocadas por tus manos,

eso que piensas, dices, callas, sueñas,

esos lugares donde estás sin mí,

eso deseo, eso necesito

y ser tu ahí, tu aliento intercalado.


Imagen toma de: http://www.poesiadigital.es/archivo//Image/piquerasw.jpg